Contacto:        970 933 110  /  (01) 252 9175            informes@rpan.org
whatsapp02.png

MITO: Los ajos contienen antibióticos

¿Verdad o mentira?... ¡VERDAD!

 

 

Y están perfectamente identificados con el nombre de garlicina, procedente del inglés, porque "garlic" es la traducción de ajo o alicina, del latín allium, que es la denominación científica de la planta. 

 

Hay que destacar que este antibiótico se forma al combinar dos sustancias que componen el ajo: la aliina y la alinasa, lo que sucede cuando el ajo es machacado, cortado o durante la acción de los jugos gástricos en el estómago.

 

El proceso de formación es el mismo que se da cuando la planta es atacada por un insecto o por cualquier causa mecánica y el bulbo de defiende originando una sustancia antiséptica con efectos demostrados frente a virus, bacterias y hongos.

 

El problema es que el antibiótico generado tiene un periodo de actividad muy corto, por lo que debe ingerirse inmediatamente después de ser cortado o machacado, y siempre en crudo, porque es muy sensible y al calentarlo se inactiva, dándose la circunstancia, además, de que el mismo principio inmediato es el responsable del olor, que disminuye en gran medida cuando se cocina y paralelamente a la pérdida de las propiedades terapéuticas.

 

Como compensación, durante los tratamientos culinarios y por la acción del calor se libera el ajoeno, que tiene propiedades anticoagulantes y ayuda a reducir el nivel de colesterol. Como vemos el ajo tiene beneficios considerables, aunque el más conocido es su poder antibi