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Diez curiosidades sobre el tomate que nunca nadie te había contado

19 Dec 2018

¿Quién no ha probado nunca el tomate?

Todos, excepto evidentemente alergias o contraindicaciones médicas, deberíamos incorporarlo a nuestra dieta desde pequeños. Tiene un sabor que a todos nos gusta, unas propiedades impresionantes y una versatilidad en la cocina como pocos alimentos. Si no lo tomas muy a menudo, incorpóralo a tu rutina alimentaria y aprovecha las propiedades del tomate. Tu salud te lo agradecerá.

 

Una de las principales virtudes es su propiedad antioxidante. Esto se debe a los nutrientes que presenta, como, por ejemplo, el licopeno. El licopeno es el encargado de darle esta coloración roja tan atractiva. Nos ayuda a protegernos de enfermedades cancerígenas que afectan a partes de nuestro cuerpo como la próstata, el pulmón o el estómago. Un interesante detalle es que al cocinar este alimento, se libera mayor cantidad de licopeno.

 

Las vitaminas también están presentes, siendo la vitamina C y la vitamina A las que se encuentran en mayor medida. La vitamina A es fundamental para el desarrollo celular, para la salud de nuestros huesos y dientes y para fortalecer el sistema inmunológico. Por su parte, la vitamina C es clave para ayudar a desintoxicar nuestro cuerpo y, como no, para evitar resfriados y gripes en épocas invernales.

 

Estas y otras curiosidades te las contamos a continuación.

 

1. No llegó a Europa hasta el siglo XVI de la mano de Hernán Cortés


En efecto, como te hemos comentado, el tomate lleva con nosotros apenas cinco siglos, desde que Hernán Cortés lo trajera a Europa en el siglo XVI, tras capturar la ciudad de Tenochtitlán en 1521. La primera literatura científica sobre el tomate aparece en escritos italianos datados en 1544. De hecho se empezó a cultivar antes en este país que en España, y las primeras variedades fuera del continente americano se consiguen en Italia.

 

2. Los primeros tomates europeos no eran rojos sino amarillos


Cortés se trajo de América una variedad de tomates más pequeños y amarillos, que eran los que los Aztecas habían desarrollado. Cuando los recibieron los italianos, los bautizaron como manzanas doradas o pomodoro. Posteriormente los botánicos italianos realizaron cruces con nuevas variedades traídas del Nuevo Mundo y desarrollaron los tomates rojos. Actualmente hay tomates de diversos colores: azul marino, verde, rosa, rojo intenso, amarillo, etc.

 

3. Fue considerado durante mucho tiempo un fruto tóxico


Al principio el tomate fue rechazado como alimento por las aristocracias europeas, que eran las tenedoras de las tierras. Se cree que el motivo es que se comía con cubiertos de peltre, ricos en plomo. Según esta teoría, el plomo reaccionaba con los ácidos del tomate y formaba sustancias tóxicas. Posteriormente la plaga del gusano del tomate le añadió todavía peor fama y lo mantuvo como un cultivo residual en Europa mientras se extendía por amplias zonas de Norteamérica. Hasta 1820 no comenzó a desmitificarse su toxicidad y aceptarse en la cocina popular.

 

4. Se utilizó inicialmente como fruta decorativa


Aunque se lo considerara tóxico, la curiosidad es que se lo siguió cosechando durante 200 años como objeto decorativo de las mesas. Su gran plasticidad genética para obtener nuevos colores y morfologías, propició su fama como guirnalda en las casas ricas.

 

5. Está considerado un vegetal por motivos fiscales


A finales de siglo XIX, y ante el gran auge de esta fruta entre la sociedad estadounidense, un importador proclamó que el tomate era un fruto y así lo hizo contar en su albarán de importación. Su objetivo, a parte de tener razón, era evitar los impuestos que entonces tenían los vegetales. El Tribunal Supremo norteamericano, sin embargo, sentenció que el tomate era un vegetal porque se consumía como tal y no al final de las comidas, como se hace con las frutas, por lo que se vio obligado a pagar el impuesto.

 

6. Existen más de 10.000 variedades


Desde muy pronto se comenzaron a cruzar variedades de tomates para conseguir o bien formas y colores nuevos para la decoración, o bien variedades que se adaptaran a climas más fríos que los de su zona de origen en Perú. Ello ha propiciado que actualmente se conozcan más de 10.000 variedades.

 

7. Se está usando CRISPR para devolverle su sabor


El biólogo  Francisco Mojica, uno de los primeros científicos en realizar trabajos sobre las secuencias CRISPR de las bacterias, base de las "técnicas de corta y pega genético", asegura que ya hay trabajos en marcha para reestructurar los genes responsables del sabor del tomate, y que el mismo se ha perdido en la multiplicidad de cruces varietales.

 

8. Su nombre proviene del azteca


El nombre original del tomate es tomatll y procede de la lengua azteca náhuatl, en la que vendría a significar algo así como "fruto gordo de agua".

 

9. Es en un 94% agua


Y es que el tomate es en un 94% solamente agua, por lo que es una fruta de bajísimo poder calórico, con solo 18 Kcal. No obstante es rica en vitaminas, antioxidantes y, proporcionalmente, fibra alimentaria, lo cual la hace muy interesante tanto como base de salsas y ensaladas como para hidratarnos sin necesidad de beber agua.

 

10. Contiene un potente antioxidante llamado licopeno


El licopeno es el compuesto estrella del tomate desde el punto de vista nutricional, ya que se trata de un antioxidante que protege nuestras células de los procesos oxidativos e inflamatorios que suelen ser responsables de la aparición de tumores y de accidentes cardiovasculares. Se cree que el licopeno tiene mayor poder antioxidante que los ß-carotenos o la vitamina E. Es el responsable del color rojo y también se encuentra en los pimientos rojos o la sandía, entre otros frutos.

 

FUENTE:

eldiario.es

ConsumoClaro / Co